Televisiones transparentes

La televisión no es una basura, o al menos no toda. Algunos con prejuicios más o menos razonables reniegan de uno de los inventos más importantes del siglo XX, aunque siempre por los contenidos y no por el soporte. Muchos coinciden que con la propuesta televisiva actual lo más sensato es dedicar el tiempo de ocio a menesteres menos nocivos para la buena salud mental, pero como no milito en ninguna causa de extremos prefiero ser selectivo con los contenidos antes que alistarme al partido de los pseudo intelectuales de documental de La 2.

En sus apenas poco más de 80 años de historia, el aparato fabricado por John Logie ha evolucionado hasta transformarse en un dispositivo de alta tecnología que comienza a verse en tres dimensiones.

Cuando aún en la gran mayoría de los hogares no se disfruta de la tecnología LED, la industria lanzó al mercado la segunda fase, los OLED, Organic Led, y ahora, demostrando la voracidad de un sector que avanza más rápido que el bolsillo de los consumidores, ya están preparados para presentar una nueva apuesta, que aseguran revolucionará la industria del sector audiovisual.

En concreto ha sido bautizado como TOLED, o lo que es lo mismo, Transparet Organic LED y a grandes rasgos son televisiones que cuando no están en funcionamiento, la pantalla que sirve como proyector de imágenes es totalmente transparente.

Por lo general son dispositivos de un grosor mínimo y cuya principal novedad radica en la posibilidad de proyectar tanto en el frontal como en la parte trasera.

Podíamos seguir criticando el paso acelerado de una industria que convierte en obsoletos dispositivos con pocos meses de vida, pero es que por desgracia o fortuna desde hacia décadas la industria de las nuevas tecnologías ha demostrado ir muy por delante de las capacidades de los consumidores, aunque asegurando (casi) siempre una gran rentabilidad.

La compañía alemana Loewe y la surcoreana Samsung llevan mesas trabajando en sendos modelos de televisores TOLED que estarán listos para su comercialización de forma inminente.

En concreto, la apuesta de la firma asiática es un dispositivo de tecnología LED con 46 pulgadas y calidad de imagen 1080P. De funcionamiento táctil, la conexión wifi que incorpora permite reproducir los contenidos procedentes de un portátil u ordenador personal.

Además, y como los sistemas de alimentación también han vivido una constante evolución, estos nuevos televisores pueden alimentarse de una célula fotovoltaica instalada en un perímetro cercano.

Quien sabe si lo que parece ya una imparable consolidación de la tecnología 3D puede ser relentizada o directamente frustrada, eso al menos esperamos los seguidores de las ahora “clásicas” dos dimensiones, por esta nueva propuesta de inspiración transparente. Solo los datos comerciales decidirán la forma en la que un futuro próximo disfrutaremos de la oferta de la caja tonta.