El momento en que llegamos a casa con la caja de nuestro nuevo móvil no tiene igual. Todo tiene olor a nuevo, hasta la misma caja, y aunque después la tiramos a la basura o la olvidamos en algún cajón esa caja representa en ese instante toda nuestra emoción.
SÃ, asà es, aunque después el proceso se vuelve molesto porque abundan las bolsas, los papeles, hay que recordar guardar la factura de compra, la garantÃa, los cables y descubrir qué va con cada cosa. Sin embargo, a alguien se le ha ocurrido la mejor forma de desempaquetar un móvil, en este caso el Samsung Omnia i900, y lo cierto es que asà deberÃa ser siempre (en especial si el móvil en cuestión ha costado mucha salido plata)
VÃa: Engadget





















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