Es la primera vez que escucho algo de este estilo y lo cierto es que no puedo dejar de sorprenderme. Sé que hay peritos especializados en descubrir si alguien escribió unas lÃneas y que algo escrito de puño y letra puede enviarnos derecho a la cárcel pero… ¿también un mensaje de texto que no enviamos desde nuestro móvil?
Pues parece que sà o eso ha sucedido en febrero de este año cuando un hombre fue condenado por asesinato, en parte debido a una serie de SMS que se presentó como evidencia identificándose a él cómo su autor. El caso es que David Hodgson mató a su novia de 19 años Jenny Nicholl y para ocultar el hecho siguió enviando SMS desde el móvil de la chica como si ella estuviera viva. Cuando fue llevado a juicio el Centro de LingüÃstica Forense de la Universidad de Aston demostró, a través de distintas técnicas comparativas sobre muestras de la escritura vÃa SMS del acusado, que este sujeto habÃa escrito todos los mensajes que habÃan salido del móvil de la chica después de muerta. El estilo de estos SMS era muy pero muy similar al de Hodgson y poco parecido al de la pobre y difunta Jenny.
¿Conclusión? David fue a la cárcel y todos aprendimos que aún con la impersonalidad de la tecnologÃa y un teclado universal… ¡nos pueden descubrir! Asà que por favor, estad alertas, no vayáis a asesinar a alguien que enviando mensajes de texto os pueden atrapar.
VÃa: Pocket Picks
















¿Qué opinas?
Ir al formulario | RSS de los comentarios | URL del trackback